jueves, 25 de marzo de 2010

PRÁCTICAS C.E.PER TARTÉSIDES

DESCONOCIMIENTO.-

He estado efectuando unas prácticas en un colegio de adultos de Camas, donde también había inmigrante, la experiencia ha sido muy enriquecedora.
He podido conocer, como personas muy mayores, algunos con 83 años, más concretamente una mujer, tenían unas ganas inmensas de aprender, de absorber todo lo que se le decía, preguntaba, y anotaba. Pero lo más sorprendente de todo era el agradecimiento por cualquier cosa que tú le explicabas.
Cuando se empezaba la clase siempre faltaba alguien, y como por lo general se conocían el profesor les preguntaba que le había pasado a fulanita, y les contestaban que una cosa u otro, es como un gran familia, donde se sienten estimuladas/os y distintas/os cada vez que aprenden algo nuevo.
He participado en los Carnavales, bueno un poco, ha sido sensacional, ya que las letras de las comparsas han sido escrita por una de las alumnas de 65 años, y según me comentó ella misma, ya era el segundo año que lo hacía. No tuve más tiempo de seguir hablando con ella, pero me parece fabuloso, ya que pienso que por diversas razones, esas mujeres y hombres, que hoy están en clase de alfabetización, en su momento no pudieron ir al colegio, y algunos talentos se habrán perdido por el camino.
Después asistí a clases con inmigrantes, algunos trabajan, van aprender el idioma, con sus sueños, ilusiones, y con muchas ganas de vivir. ¿Pero sabemos nosotros que es en realidad un inmigrante?. Hemos sido uno de los pueblos con más emigrante en todo el mundo, y cada uno de ello puede contar su experiencia, ¿pero sabes entender a esas personas?, ese creo que es una de los grandes problemas que tenemos aquí, que aunque hayamos sido un pueblo de emigrante no sabemos o no queremos entender a estas personas, que vienen de un países diferentes con sus características y peculiaridades, pero en realidad ellos y nosotros queremos lo mismo, un trabajo, vida digna, etc.
Pienso que deberíamos conocer un poco más de los demás y de nosotros mismos, y el mundo sería distinto, más compresivo, más solidario e incluso más humano.